Para tener derecho a una HSA, debe:

  • Estar cubierto por un plan de salud con franquicia elevada (HDHP).
  • no estar cubierto por un plan no subvencionable, como un plan no HDHP, Medicare o una cuenta de gastos flexibles (FSA) de asistencia sanitaria, ni siquiera por el plan de su cónyuge.
  • No figurar como dependiente en la declaración de la renta de otra persona.